viernes, 11 de septiembre de 2015

manuscrito ídish

manuscrito ídish





Ze'ev Raban, El León de Judá, 1925. Símbolo representado en el portal del Hospital Bikur Jolim, Jerusalén, Israel.
Arte judío es toda creación que responde a los propósitos
rituales o litúrgicos del pueblo hebreo (incluyendo esto eventualmente
reconstrucciones con base en el texto bíblico hebraico realizadas con fines de visualización o ilustración educativa),1
así como también toda artesanía u obra de arte llevada a cabo por
artistas que son conscientes o, de un modo u otro, exploran e indagan a
través de su quehacer sus raíces o identidad judía o bien afirman su
pertenencia al pueblo de Israel.2


El término "arte judío" posee particular resonancia en lo que
respecta a todas aquellas obras realizadas por o para el pueblo hebreo
desde la Antigüedad hasta el fin del siglo XVIII.3 Este tipo de arte halla su expresión principalmente en obras de arte ritual.4


Con la llegada de la modernidad en el siglo XIX y su subsecuente desarrollo, especialmente a lo largo del siglo XX,5 el término "arte judío" es la causa de un importante debate,6
en el que la validez misma del término es cuestionada e incluso el
mencionado término llega a ser reemplazado por la noción de "experiencia
judía" en el arte moderno.7



Índice

Historia del arte judío


Menorá inspirada por la antigua del Templo de Jerusalén.8
Comparado con la literatura, la música o el teatro, la tradición
específicamente judía en las artes visuales parecería a primera vista
ser bastante más modesta. La razón de ello es que antes de la
Emancipación, que tuvo lugar a partir del siglo XIX, la cultura judía se
encontraba dominada por la tradición religiosa y su característico aniconismo.
Dado que la mayor parte de las autoridades rabínicas creía que el
Segundo Mandamiento proscribía todo arte visual que pudiese involucrar
obras que pudiese incitar a la idolatría (esculturas en particular),9
los artistas judíos fueron verdaderamente muy pocos hasta que las
comunidades judías se asimilaron o a su modo lograron integrarse a la
sociedades occidentales desde fines del siglo XVIII y particularmente
durante el siglo XIX.10


Con todo, debe indicarse que, a pesar de los temores que pudiesen
haber existido en algunas comunidades judías de que el arte llegase a
ser empleado con fines idolátricos o para rendirle culto, lo cierto es
que el arte sacro judío está presente en numerosos recintos y objetos
rituales de la Antigüedad y también junto a los textos bíblicos
propiamente dichos desde la Edad Media en adelante.11


El Tabernáculo y el Templo de Jerusalén pueden ser considerados como las dos primeras instancias de "arte judío", que incluye también el Arca de la Alianza, la Menorá y demás utensilios rituales descritos en la Biblia.



Mosaico con leones de Judá custodiando un medallón con texto en hebreo, proveniente del pavimento de la Sinagoga Hamat Gader, siglo V-VI E.C.16
De la tradición judía de manuscritos miniados de la Antigüedad Tardía
no han sobrevivido ejemplares, mas ello aparentemente se deduce de
posibles préstamos que de ella habría hecho el arte paleo-cristiano y
medieval. En el período tardo-romano fueron realizadas piezas de vidrio
con láminas de oro que presentan motivos judíos (menorá, shofar, lulav y
etrog). Pavimentos con mosaicos helenísticos fueron excavados en varias
sinagogas de la Antigüedad Tardía en Israel y Palestina; ellos suelen
figurar los signos del zodíaco, aparentemente eran aceptables a
condición de estar representados en el piso. Algunos de los mosaicos,
tales como aquellos de la Sinagoga de Naarán, dan testimonio de
reacciones contra el uso de imágenes con seres vivos hacia el año 600
E.C. Las decoraciones parietales y aquellas de sarcófagos en la
cueva-cementerio de Beit Shearim poseen una mezcla de motivos judíos y
helenísticos.17
No obstante, durante cuatro siglos, entre 700 y 1100 E.C., difícilmente
han sobrevivido obras que puedan ser indentificadas como arte judío.





Diversidad del arte judío

La literatura rabínica y cabalística de la Edad Media a menudo
combina textos y arte gráfico. Entre los manuscritos hebreos miniados se
destacan el Majzor de Núremberg (1331) y la Hagadá de Sarajevo (1350).22
Algunos de tales manuscritos fueron decorados o ilustrados por artistas
judíos y otros tantos por artistas cristianos; recíprocamente, algunos
artesanos y artistas judíos realizaron trabajos para comitentes
cristianos.23 Existen manuscritos hebreos miniados tanto en el arte sefardí como en el arte asquenazí.24


Johnson resume el cambio de la limitada participación de los judíos
en las artes hacia una mayor participación suya en la vida cultural
europea:


La aparición del artista judío fue un fenómeno peculiar. Es cierto
que, a través de los siglos, hubo muchos animales (si bien pocos
humanos) representados en el arte judío: leones en los cortinados que
cubren [el Arca donde se preserva] la Torá, lechuzas en monedas judías,
animales en los capiteles de [la Sinagoga de] Cafarnaúm, pájaros en la
base soportando la fuente de la Sinagoga Naro en Túnez en el siglo V;
hubo animales tallados en las sinagogas de madera del este europeo—en
efecto, el artesano que las realizaba [en los siglos XVII y XVIII] fue
el prototipo del artista plástico judío de los tiempos modernos [siglos
XIX y XX]. Un libro dedicado al estudio de la ornamentación folklórica
yídis, impreso en Vitebsk en 1920, presenta afinidades con el propio
bestiario de Chagall. Mas la resistencia de los judíos piadosos ante la
idea de retratar la imagen del ser humano era aún fuerte a principios
del siglo XX.31



Emancipación. Napoleón Bonaparte emancipa a las comunidades judías de Francia, grabado, 1806.

Isidor Kaufmann, Viernes por la noche (Shabat), óleo, 1920. The Jewish Museum, Nueva York.
Hubo pocos artistas judíos seculares en Europa antes de la
Emancipación que se extendió por el Viejo Continente a través de las
conquistas napoleónicas. Entre las excepciones, Salomón Adler fue un
distinguido retratista en Milán durante el siglo XVIII. El retraso en la
participación judía en las artes visuales es paralelo a aquél de su
participación en la música clásica europea hasta el siglo XIX, mas ambos
fueron superados progresivamente a partir de la llegada de la
Modernidad con el siglo XX. Hubo muchos artistas judíos en el siglo XIX,
pero la mayor actividad artística judía tuvo lugar inmediatamente
después del fin de la Primera Guerra Mundial. El Renacimiento artístico
judío tiene algunas de sus raíces fundamentales en el Quinto Congreso
Sionista de 1901, que incluyó una exposición de arte con obras de
artistas judíos, notablemente Ephraim Moses Lilien
y Hermann Struck. La exposición ayudó a legitimar el arte visual como
expresión de la cultura judía. Por otra parte, y salvo contadas
excepciones, los judíos del este europeo estuvieron siempre sumergidos
en sus libros, pero a partir de la primera revuelta rusa en 1905, se
involucraron en la política, cosa que también fue acompañada por su
paulatino acceso en áreas del arte y condujo a un verdadero renacimiento
artístico judío.37


Como individuos, los artistas judíos que vivían en grandes ciudades
participaron en los movimientos vanguardistas europeos. Excepto aquellos
que se encontraban en shtetls
o constituían pequeñas comunidades judías aisladas, los numerosos
artistas judíos que contribuyeron a la creación de una cultura judía
secular también aportaron nuevos matices a las culturas de los diversos
países del mundo. En la mayoría de los casos, el trabajo y la vida de
dichos artistas no existieron en dos esferas culturales diferentes sino
en una que incorporaba elementos de ambas. Ello sucede en casos tales
como los de Soutine, Chagall, Nussbaum, Ben Shahn, Hundertwasser y Kitaj.



El león es el símbolo de Judá, de cuyo reino proviene el gentilicio "judío" (procedente del reino de Judá). Motivo representado en el portal del Hospital Bikur Jolim, Jerusalén.

Plato judeoespañol, siglo XIV.38

Isaak Asknaziy, Boda judía en un shtetl de la Zona de Asentamiento, óleo, 1893. La pareja es precedida por una grupo de músicos judíos que tocan klezmer.39

Arthur Szyk, Composición con Estrella de David, Cuatro especies de las primicias de Israel e inscripción hebrea « Celebra tus fiestas, Judá » (Nahúm 2:1), 1950.40
A principios del siglo XX, la contribución de los artistas judíos fue
importante en el Movimiento de Montparnasse, a menudo llamado Escuela
de París. Chagall es el artista judío de mayor reconocimiento a nivel
internacional, habiendo producido una obra rica en referencias hebraicas
y también trabajos en los que la imagen de Jesús acompaña el éxodo y
sucesivas migraciones del pueblo de Israel.


En Tierra Santa, artistas hebreos desarrollaron en la Academia de Arte y Diseño Bezalel de Jerusalén,
obras con temáticas específicamente judías a partir de 1906; entre
ellos significativa fue la labor de Lilien, así como también aquellas de
Boris Schatz y Ze'ev Raban.41


Luego de la Segunda Guerra Mundial, el aporte de artistas judíos fue
particularmente importante en el Expresionismo Abstracto, y también muy
considerable en lo que la crítica de arte eventualmente llama Escuela de
Londres.42


El impacto de la Shoá puede percibirse en la obra de artistas tales como Elsa Pollak, Samuel Bak y Mauricio Lasansky.43


En América Latina merece ser mencionada la contribución de Pedro
Friedeberg en México y Lázar Segall en Brasil, así como también el
aporte hecho en Argentina por Liber Fridman y Roberto Aizenberg.


Tradición: arte, religión y costumbres judías

La Biblia da testimonio del arte inicial desarrollado por los descendientes de los patriarcas hebreos. El texto bíblico sugiere que implementos bellos pueden ser ejecutados para adornar la Torá (Éxodo 15:2),44
pero a su vez también prohíbe la representación la figura humana o
aquellas de los diferentes animales, y lo hace dos veces: en Éxodo 20:4,45 así como también en Deuteronomio 5:8-9.46


Tradicionalmente, la prohibición bíblica ha sido y es interpretada
por las autoridades religiosas hebreas particularmente en lo que
concierne a objetos tallados, ídolos o imágenes realizadas para
rendirles culto.47


Es indudable que la mencionada prohibición tendió a inhibir el desarrollo del arte judío.48
Pero, por otra parte, las autoridades hebreas no se opusieron al
embellecimiento de los objetos rituales empleados en el culto o la
liturgia en tanto que implementos o utensilios, así como también
decoraciones u ornamentos, todos ellos destinados a glorificar y exaltar
al Todopoderoso (אל שדי). En efecto, como observa Cecil Roth cuando
escribe acerca de "La actitud judía respecto al arte":


Con el propósito de culto y observancia religiosa, así como también
para el entorno hogareño y adorno personal, los judíos han
constantemente producido o hecho uso de objetos que de algún modo
resultaban agradables a su sentido estético. En un pasaje famoso (Shab.
133b), comentando acerca de Éxodo 15:2, los rabinos establecieron que
[todo aquello dedicado al culto de] Dios debería ser adornado mediante
el empleo de implementos hermosos destinados a las prácticas y
observancias religiosas.49


Tradicionalmente, las autoridades tanto rabínicas como académicas
hebreas coinciden en que el Segundo Mandamiento que emana de la Ley mosaica no prohíbe en sí la pintura o la escultura, excepto si ellas son realizadas con fines idolátricos.50
Es a raíz de ello que existen casos en los que las imágenes cumplen una
función ilustrativa o didáctica, pero que nunca aspira reemplazar al
Todopoderoso. Entre esos casos figuran las escenas bíblicas
representadas en los frescos de la Sinagoga de Dura Europos en Siria
(siglo III E.C.); el sacrificio de Isaac y la mano de Dios que emerge de
los cielos en el mosaico de la Sinagoga de Beit Alfa en el Valle de Jezreel
(siglo VI E.C.); los signos del zodíaco que adornan las paredes de
varias sinagogas del este europeo (siglos XVII-XVIII); y las numerosas
escenas didácticas que figuran en manuscritos hebreos miniados del
período medieval, especialmente las hagadot empleadas en Pésaj.51


Según Roth, en algunas épocas prevaleció entre los judíos una actitud
tolerante para con las artes, pero en otras se dio exactamente todo lo
contrario.52
La escultura y el relieve gozaron por lo general de poca popularidad en
relación a la pintura y el dibujo; pero las artes visuales no gozaron
de ninguna popularidad en períodos en los que prevaleció el
nacionalismo, cuando éstas fueron percibidas como atributos típicos de
culturas paganas, que políticamente amenazaban la integridad de Israel.53


Desde la destrucción del segundo Templo de Jerusalén
en el 70 E.C. y hasta alrededor de 1800, explica Roth, el arte judío
consistió fundamentalmente en la decoración de objetos destinados al uso
ritual y litúrgico; ellos, según Roth, comprenden la decoración de
sinagogas, trabajos funerarios, creación de menorot y lámparas de Janucá,
trabajos de orfebrería y bordado, ilustración y encuadernación de
manuscritos, creación de adornos y accesorios para embellecer la Torá, copas para kidush, platos para Pésaj, cajas para especias a ser empleadas en havdalá y cortinados bordados para el Arón Ha-Kodesh, ketubot (certificados matrimoniales religiosos), meguilot (rollos con la historia de Ester que se leen en Purim) y libros impresos, especialmente la Hagadá de Pésaj.54


El arte judío tradicional fue y es producido en Israel como en la
Diáspora, desde los tiempos bíblicos y hasta el día de hoy. A las
colecciones de objetos judíos artísticamente concebidos para fines
rituales se las denomina "Judaica".55


Hasta el siglo XIX, la actitud judía respecto a las artes visuales de hecho no fue negativa, sino ambivalente.56
Y, desde mediados del siglo XIX y en adelante, tanto las pinturas de
retratos como la fotografía han sido y son generalmente toleradas por
los judíos más ortodoxos.57


Edward Rothstein nota que mientras los manuscritos con textos
religiosos hebreos tienden por lo general a ser abstractos y
atemporales, su iluminación los tranforma, de modo tal que lo sagrado se
vuelve específico tanto en tiempo como en espacio: dado que incorpora
al texto religioso en la historia, e incluso, en la propia biografía, es
por medio de la iluminación que en el manuscrito miniado "lo sagrado se
vuelve personal".58


La tradición judía se siente poco a gusto ante cualquier tipo de
ilustración que pueda llegar a ser asociada con la idolatría o con la
representación de la Divinidad. Esta última, observa Rothstein,
permanece en el misterio, mientras que la humanidad es en sí un terreno
fértil para la especulación y la ilustración. Rothstein explica que en
el judaísmo no son los textos religiosos tradicionales los que se
ilustran, sino aquellos textos que narran los episodios épicos del
pueblo hebreo: la Hagadá de Pésaj y la Meguilá de Ester
en particular son ilustradas con gran entusiasmo y es precisamente en
ellas donde los artistas despliegan sus conocimientos e imaginación en
materia de conciencia histórica y de experiencia personal.59


Innovación: renacimiento artístico judío y arte moderno

De los escritos de Ziva Maisels emerge que la definición del arte judío en tiempos modernos es compleja.77
Según ella, el arte judío moderno conlleva una realidad basada ya no en
la glorificación de la divinidad, sino en la autoexpresión del artista,
y ello da lugar a un nuevo planteo a nivel conceptual:


Inicialmente, el arte judío consistía en objetos hechos para ser
empleados en el rito judío, pero actualmente el arte judío raramente se
encuentra ligado a la comunidad judía. Al contrario, los artistas judíos
están completamente integrados en el arte internacional secular e
incluso contribuyen considerablemente en los movimientos de vanguardia
artística. Algunos tratan de asimilarse, e incluso si se expresan como
judíos, lo hacen de modos no tradicionales. Para muchos de ellos, la
interacción que se da entre los factores judíos y seculares de su arte
es problemática. Ello ha llevado a investigadores y académicos a debatir
si todos los judíos que son artistas producen de hecho "arte judío" o
si éste se da solo en el caso de aquellos artistas que expresan su
identidad judía.78


Cecil Roth por su parte nota que la existencia de un tipo de arte que
pueda ser llamado "arte judío" es un asunto que involucra una discusión
de larga data; él también detecta la presencia de factor que concierne
al arte judío tradicional pero que no por ello deja de ser también
potencialmente importante para el arte judío moderno:


Indisputable es el hecho de que en cada etapa de su historia, tanto
los judíos como sus ancestros de los tiempos bíblicos se expresaron
mediante diversas formas de arte y, las mismas, inevitablemente reflejan
modas y estilos contemporáneos, [todos ellos] pertenecientes a los
diferentes contextos en los que ellos vivieron.79


Tanto Maisels como Roth perciben adaptación de los artistas judíos
respecto al medio que los rodea, pero donde Maisels percibe asimilación,
Roth detecta integración.


Las dificultades del debate acerca del arte judío son retomadas por Adrian Darmon, quien concluye su Breve historia del arte judío expresando que:


El hablar de alguna especie de arte nacional será [siempre] un asunto
polémico, se trate ya de judíos o de quienes no lo sean. [...] Mientras
que no ha habido jamás controversia ninguna acerca del arte judío
ritual, el controvertido debate sobre la existencia de un verdadero arte
judío [en tiempos modernos] continuará [o, en otras palabras, ha de
continuar y sostenerse por tiempo indeterminado].80


Debido a todo lo expresado, el término "arte judío" parece volverse
irrelevante en el dominio del arte moderno. Y, precisamente dentro del
ya mencionado debate acerca del "arte judío", es donde un decisivo
concepto fue introducido por Avram Kampf en 1984. A diferencia de otros
pensadores contemporáneos, Kampf decidió no hablar más de "arte judío
moderno" sino de "la experiencia judía en el arte moderno".81 acerca de la contribución de Kampf a través de sus escritos, autores diversos han notado:


En este siglo [XX], los judíos tuvieron que vérselas con migraciones
masivas, adaptación, el Holocausto, una vuelta a las raíces. ¿Cómo
dejaron su impronta estas experiencias sobre el arte moderno? Es una
pregunta que ha quedado en suspenso y también una que encuentra
numerosas respuestas en el [...] libro de Kampf, que ofrece una [hoy]
muy necesaria nueva perspectiva. [... El autor] reúne artistas activos
en el amplio campo del movimiento moderno, [artistas] cuya obra responde
a la experiencia mundial en términos generales y refleja [además]
particularmente aquellos temas y preocupaciones judías que han marcado
los turbulentos eventos de nuestra era. Muchos de estos artistas, más
allá de haber nacido en Inglaterra o en América, en Europa o en Israel,
han sido inmigrantes o hijos de aquellos que emigraron del este hacia el
oeste. Ellos o sus padres lucharon para adaptarse y sobrevivir en
ámbitos extraños y paisajes nuevos mientras preservaban su propia
identidad cultural. Algunos fueron prisioneros en campos [de
concentración y exterminio] o sobrevivieron escondiéndose, otros habrían
de construir y defender un hogar en su antigua tierra. Muchos provenían
de familias profundamente arraigadas en la fe de la religión judía o en
la cultura hebrea. Sea cual fuere su situación individual o su historia
personal, pocos pudieron ignorar los decisivos eventos que sacudieron
las fundaciones mismas de la existencia judía. Como artistas,
reaccionaron ante un mundo donde los valores que proveían la vida humana
-tanto individual como comunitaria- de significado fueron estirados a
más no poder y puestos a prueba para dar lugar a resultados tan
imprevisibles como inconcebibles. Avram Kampf se concentra los casos de Mordejai Ardon, David Bomberg, Marc Chagall, R. B. Kitaj, Jack Levine, Amadeo Modigliani, Mark Rothko, Chaïm Soutine, y Max Weber,
artistas cuya obra constituye una expresión del pueblo judío, la
catástrofe que se avecina, el Holocausto, Israel y las tradiciones
religiosas y filosofías nutridas por fuentes judías. [... Kampf] retrata
a los artistas y a su obra como parte de una investigación cultural
sobre la naturaleza y el significado de la contribución judía al arte de
nuestro siglo.82


El concepto de experiencia judía formulado por Kampf parece
haber demostrado la irrelevancia del debate acerca de si existe o no el
arte judío en tiempos modernos. Según este prominente historiador y
crítico de arte, el verdadero arte trasciende toda posible
categorización:


La obra de arte no se ajusta a ninguna de las categorías conceptuales que el pensamiento racional construye. Las revienta.83


Diálogo: artista gentil y acervo hebreo

Referencias


  • Casi
    todas las creaciones primigénias que pertenecían a la cultura religiosa
    del pueblo hebreo y de los antiguos israelitas aparentemente se
    perdieron, pero se las conoce y se sabe acerca de las mismas gracias a
    que son mencionadas y decritas en la Biblia;
    el texto bíblico constituye la principal fuente y referencia al
    respecto. Existen numerosas reconstrucciones de las mencionadas
    creaciones, algunas de ellas se ajustan al texto bíblico, otras son
    generalmente el fruto de la imaginación de artistas que raramente
    lograron tener acceso a los modelos originales y solo en algunos casos
    se basaron en las especificaciones provistas por la Biblia. En esta
    entrada, sus reconstrucciones son incluidas únicamente cuando el modelo
    original no se encuentra disponible y las mencionadas reconstrucciones
    responden a las especificaciones bíblicas. En general, tales
    recostrucciones fueron concebidas con propósitos ilustrativos o
    didácticos: tales imágenes fueron realizadas con el propósito de
    visualizar las distintas obras e objetos litúrgicoa característicos de
    la cultura de los hebreos y los antiguos israelitas.
    En el caso de una reconstrucción, no se establece aquí ninguna
    diferencia en lo que respecta al credo de quien la haya realizado y, a
    menos que el autor haya enfatizado su creencia como un factor decisivo
    en su quehacer, su trabajo es incluido en la presente entrada ya sea
    porque tiene su base en la Biblia o bien porque esclarece o permite visualizar aspectos que son característicos de la cultura artístico-religiosa del pueblo de Israel en sus períodos iniciales.

    1. Cuadro de corte orientalista, preservado en el Museo de Bellas Artes de Reims.

    Bibliografía


    Max Weber, Sabbat, óleo, 1919. Museo Judío, Nueva York.
    • Comay, Joan. The Diaspora Story: The Epic of the Jewish People among the Nations (1981), Tel Aviv y Bnei-Brak: Steimatzky, repr. 1994.
    • Fischer, Yona. I capolabori del Museo di Israele, Florencia y Jerusalén, 1985.
    • Gutmann, Joseph. Hebrew Manuscript Painting, Londres: Chatto y Windus, 1979.
    • Kampf, Avram. Jewish Experience in the Art of the Twentieth Century, South Hadley: Bergin y Garvey, 1984.
    • Kedourie, Elie, ed. Le monde du judaïsme, Londres y París: Thames & Hudson, 2003.
    • Maisels, Ziva Amishai. Depiction and Interpretation: The Influence of the Holocaust on the Visual Arts, Oxford y Nueva York: Pergamon Press, 1993.
    • Roth, Cecil, ed. Jewish Art: An Illustrated History, Tel Aviv: Massadah Press, 1961.
    • Voolen, Ernst van. 50 Jewish Artists, Múnich: Prestel, 2011.
    • Zalmona, Yigal. The Israel Museum at 40 Masterworks of Beauty and Sanctity, Jerusalén: Museo de Israel, 2005.

    Véase también

    Enlaces externos

    Colecciones de arte


    Historia e historia del arte



  • En 1996 Michael Delahunt definió al arte judío
    como "arte hecho por judíos" así como también aquellos "objetos
    asociados con las figuras, lugares, prácticas o creencias religiosas
    judías" (ArtLex).
    Sin embargo, la segunda parte su definición presenta un gran
    inconveniente, ya que no toda obra de arte que posea los aspectos por él
    enumerados (e incluso en el caso cuando sí pudiese ser compatible con
    la creencias propias del judaísmo) es solo por ello automáticamente
    "arte judío". Considérese, por ejemplo, la imaginería desarrollada por Miguel Ángel en el cielorraso de la Capilla Sixtina:
    definirla en su conjunto como "arte judío" sería un disparate. Porque
    tal imaginería presenta sí escenas y personajes bíblicos provenientes
    del pueblo hebreo, pero en alternacia con los profetas, Miguel Ángel
    incluye también sibilas
    y desnudos jóvenes inspirados por la cultura greco-latina. En otras
    palabras, no todo el arte monoteísta es necesariamente arte judío. Y,
    con todo, en determinados casos es posible detectar motivos o símbolos
    judíos, como puede constatarse en el arte cristiano o en algunos casos puntuales del arte islámico.
    Cabe aclarar que en los mencionados casos se trata por lo general de
    imágenes inspiradas en los textos bíblicos. Sin embargo, en la
    introducción de su libro dedicado al estudio de diversos manuscritos
    hebreos miniados, Joseph Gutmann considera cómo los motivos de Abraham y Moisés
    son interpretados y en consecuencia representados de modos bastante
    diferentes según cada una de las tres grandes religiones monoteístas (Hebrew Manuscript Painting,
    Londres: Chatto y Windus, 1979, pp. 9-13). Para ejemplos de obras de
    arte creadas por artistas gentiles que se interesaron o interesan en el
    acervo cultural del pueblo hebreo, véase la sección "Diálogo: artista
    gentil y acervo hebreo".


  • Jewish Art: An Illustrated History, ed. Cecil Roth, Tel Aviv: Massadah Press, 1961, cols. 77-538.


  • Véase, por ejemplo, Joseph Gutmann, Hebrew Manuscript Painting, Londres: Chatto y Windus, 1979; Jewish Art, cols. 309-492; e Yigal Zalmona, The Israel Museum at 40 Masterworks of Beauty and Sanctity, Jerusalén: Museo de Israel, 2005.


  • Ernst van Voolen, 50 Jewish Artists, Múnich: Prestel, 2011.


  • Entre
    los diferentes puntos de vista al respecto importantes e influyentes
    son aquellos de Ziva Maisels, Cecil Roth, Adrian Darmon y,
    especialmente, Avraham Kampf.


  • Avram Kampf, Jewish Experience in the Art of the Twentieth Century, South Hadley: Bergin y Garvey, 1984.


  • Acaso a ser empleada en el Tercer Templo de Jerusalén, fue inicialmente exhibida en el Cardo de Jerusalén, y continúa aún presente en el Barrio judío de la ciudad vieja de Jerusalén. El candelabro de siete brazos en cuestión fue configurado según indicaciones del Temple Institute en Jerusalén en 2007.


  • Fine Art, The Sherwin Miller Museum of Jewish Art, Tulsa, Oklahoma, p. 138 (accedida 17 de enero de 2014).


  • Velvel Pasternak, 1800 Judaism: Music and Art, c. 2006 (accedido 28 de diciembre de 2013).


  • Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Éxodo 28; Encyclopedia Judaica, Nueva York, 1905-6.


  • The Temple, texto acerca de la imagen por Jim Bennett y Scott Mandelbrote (Oxford, Bodleian Library, The Garden, The Ark, The Tower, The Temple: Biblical Metaphors of Knowledge in Early Modern Europe,
    febrero-mayo de 1998, item 57). En 1642 Jacob Judah Leon realiza en
    Middelburgo su primer "Retrato del Templo Selomoh", a veces también
    conocido como "Tabnit Hekal".


  • Posible culminación de un cetro. Preservado en el Museo de Israel, este pequeño objeto presenta una inscripción circular: Qodeṡ Kohaminm l-beyt [Yahwe]h—"Donación sagrada para los sacerdotes de la Casa de Yavé" (Jewish Art Masterpieces from the Israel Museum, Jerusalem,
    ed. Iris Fishof, Jerusalem, 1998, p. 18: "Ivory Pomegranate, Jerusalem,
    Mid 8th century BCE"). La granada es un motivo estrechamente
    relacionado con el Templo de Jerusalén (1 Reyes 7:42) y las vestiduras del Sumo Sacerdote de Israel (Éxodo 28:33-34). Es además una de las siete especies de la Tierra de Israel (Deuteronomio 8:8).
    Y, debido a las innumerables semillas contenidas en su interior, la
    granada fue frecuentemente asociada a las nociones de fertilidad y
    fecundidad entre los pueblos de la Antigüedad (Fishof, Jewish Art Masterpieces, p. 18).


  • Este detalle muestra a Moisés y la zarza ardiente; nótese también la presencia de la mano de Dios que emerge desde el cielo.


  • Exhibición permanente de la Corte Suprema del Estado de Israel, Jerusalén.


  • Esta pieza conocida como Nésher (águila) es ejemplo de un motivo judeo-helenístico hallado en Beit Shearim:


  • La composición incorpora los doce motivos zodíacos por ser coincidentes con los doce meses del calendario hebreo,
    R. Errell y D. Pegaz: "The floor mosaic of the ancient Bet Alpha
    synagogue showing an allegorical illustration of the sun surrounded by
    the twelve signs of the Zodiac"; Israeli Postage Stamp Catalog).


  • En astronomía,
    el zodiaco (del griego "zoon-diakos" y que significa rueda de los
    animales) es una banda que circunda la esfera celeste y que es lo
    suficientemente ancha para contener al sol.


  • En hebreo, תקופות—Tkufot. Según Richard McBee, el mosaico no representa a Dios, sino a su poder absoluto sobre el orden cósmico (Beit Alpha Mosaics, 12 de septiembre de 2001; consultado 26 de mayo de 2015).


  • Es decir, Tishrei, [Tevet], Ni[san] y Tamuz.


  • El Majzor de Núremberg
    cubre el ciclo de vida judío por completo y contiene el ciclo anual de
    plegarias asquenazíes, junto con poemas litúrgicos y comentarios acerca
    de las plegarias (Jerusalén, Museo de Israel, The Nuremberg Mahzor, 2009-2010; consultado 31 de mayo de 2015).


  • Adrian Darmon, "A Brief History of Jewish Art", ArtCult.fr, Francia, 27 de noviembre de 2008 (accedido 15 de enero de 2014). El texto original de Darmon fue publicado en Autour de l'art juif: Encyclopédie universelle des peintres et sculptueurs, Chatou: Éditions Carnot, 2003; parte del mismo fue recopilada como "Historia del arte judío", Milim Cultural, Argentina, 2007; traducidos al español, los conceptos vertidos por Darmon son retomados en "Acerca del arte judío" (Documenta, 25 de diciembre de 2013).


  • Ejemplos
    de ello son los volúmenes preservados en la Bodleian Library y que
    fueron exhibidos en una exposición de 2012 titulada "Cruzando Fronteras"
    (Richard McBee, Crossing Borders: Masterpieces from the Bodleian Library, 28 de octubre de 2012; consultado 30 de mayo de 2015).


  • Original en la British Library, Londres.


  • Leipzig Universitätsbibliothek, Ms. 1102/1.


  • La imagen se halla reproducida en el catálogo de la exposición "La vida judía en Sefarad". Toledo, Sinagoga del Tránsito, La vida judía en Sefarad,
    noviembre de 1991—enero de 1992, p. 201. Realizado por el Ministerio de
    Cultura en colaboración con el Centro Nacional de Exposiciones de
    España, el catálogo posee 335 páginas e incluye una extensa
    bibliografía, un vocabulario de términos hebreos y numerosas ilustraciones en color.


  • Inscripciones:
    "Figura de Dan y su pendon [...] a figura de un culebro con alas de
    agila e de la otra par una aguyla"; "Figura de Gad e en su estandarte
    del manera de omnes afinados como jineste".


  • Together Again: A Renaissance Mishneh Torah from the Vatican Library and The Israel Museum, Museo de Israel, mayo-septiembre de 2015. Compárese el estilo de esta imagen con las provistas por Wachtel, The Jews in the Italian Renaissance, Sotheby's, 3 de abril de 2013.


  • Jewish Encyclopedia, Nueva York, 1905.


  • Paul Johnson, A History of the Jews, New York: Harper Perennial, 1987, p. 411.


  • El
    sello en cuestión indica que su destinatario probablemente era un
    dignatario israelita llamado "Shemá"; la inscripción en el sello reza:
    "Para Shemá, servidor de Jeroboam". Se trata de un sello israelita de
    jaspe hallado durante excavaciones realizadas en Megido en 1904;
    estampilla israelí diseñada por Miriam Karoly en 1957. Simón Dubnow ha
    identificado el motivo del león rugiente en el antiguo sello israelita
    con el "Escudo de Jeroboam" (Historia del pueblo judío, Buenos Aires: Sigal, 1977, p. 110). Iconográficamente, el león del antiguo sello israelita tiene por referente último al León de Judá.
    Existen por lo menos otros dos antiguos sellos israelitas que fueron
    empleados con similares propósitos y presentan inscripciones análogas
    ("Para Netanyahu Ne'evadyahu" y "Para Tamá, hijo de Miqneméle"). Debido a
    que el Reino de Israel tuvo dos monarcas llamados "Jeroboam", la
    opinión de académicos e historiadores respecto a cuál Jeroboam se
    refiere la inscripción del antiguo sello israelita no es del todo
    unánime; John Boardman y Zvi Yavetz lo ligan espacíficamente a Jeroboam II (The Cambridge Ancient History, Cambridge University Press, 1982, vol. III, parte 1, p. 501; "Les juifs et les grandes puissances de l'Antiquité", en: Le monde du judaïsme,
    Londres y París: Thames & Hudson, 2003, p. 90); Lawrence J.
    Mykytiuk, por otra parte, supone que el nombre "Jeroboam" en la
    inscripción del antiguo sello puede referirse a Jeroboam I (Identifying Biblical persons in Northwest Semitic inscriptions of 1200-539 B.C.E., Society of Biblical Literature, 2004, p. 136).


  • En
    este manuscrito preservado en el Museo de Israel en Jerusalén, las
    figuras con cabeza de ave también bendicen el vino, se lavan las manos
    antes de comer vegetales y recitan poemas litúrgicos llamados en hebreo
    como paytanim (Elie Kedourie, Le monde du judaïsme,
    Londres y París: Thames & Hudson, 2003, pp. 117-118, 259). Para una
    posible interpretación de la relación entre texto e imagen en este
    manuscrito, véase Marc Michael Epstein, The Medieval Haggadah: Art, Narrative & Religious Imagination, New Haven y Londres: Yale University Press, 2011; y Richard McBee, "Bird’s Head Haggadah Revealed", The Jewish Press, 29 de marzo de 2012 (consultado 21 de noviembre de 2014).


  • David Wachtel, "The Jews of Eastern Europe", Sotheby's, 3 de abril de 2013 (accedido 11 de noviembre de 2013).


  • Este tipo de trabajo llegó a constituir una verdadera tradición en el arte asquenazí;
    un siglo después de haberse realizado las pinturas del cielorraso la
    Sinagoga Jódorov, motivos folclóricos análogos reaparecen en paneles que
    eran empleados para decorar las paredes y el cielorraso de la Sinagoga
    de Horb en Alemania; el programa fue desarrollado por Eliezer Sussmann
    de Brody (Ucrania) entre 1742 y 1762, para la nueva sinagoga de su
    comunidad, en Bavaria (Jewish Art Masterpieces from the Israel Museum, Jerusalem, ed. Iris Fishof, Jerusalem, 1998; The Israel Museum at 40 Masterworks of Beauty and Sanctity, ed. Ygal Zalmona, Jerusalem: Israel Museum, 2005, pp. 108-111).


  • Cortinado que en una sinagoga cubre el Arca donde se preservan los rollos de la Biblia hebrea.


  • Nadine Nieszawer: "Until
    1905, Jews were always plunged into their books but from the first
    Russian Revolution, they became emancipated, committed themselves in
    politics and became artists. A real Jewish cultural rebirth
    " (Rebecca Assoun, "Jewish Artists in Montparnasse", European Jewish Press, 19 de julio de 2005).


  • Presenta diversos motivos, incluyendo varios escudos catalanes y ocho estrellas de David; trabajo realizado en loza dorada.


  • Pintor judeo-ruso de Vitebsk, Asknaziy (1856-1902) realizó obras con temáticas bíblicas e inspiradas tanto en el Tanaj como en el Evangelio; trabajó además temáticas costumbristas que conciernen respectivamente al judaísmo y al cristianismo.


  • Durante y luego de la Segunda Guerra Mundial importante fue la contribución gráfica de Arthur Szyk, artista e ilustrador que realizó trabajos tales como la Hagadá de Pésaj y el Libro de Esther, así como también una memorable estampa conmemorando el Levantamiento del Gueto de Varsovia y algunos diseños gráficos para estampillas del entonces recientemente creado Estado de Israel. Simón Dubnow, Manual de la Historia Judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, p. 635: "Levantamiento del ghetto". Otra estampillas israelí diseñada por Szyk:


  • Importante
    fue también el posterior aporte de otros artistas íntimamente ligados
    con la Academia Bezalel y entre quienes figuran Jacob Steinhardt,
    Yerachmiel Schechter, Nahum Gutman, Mordecai Ardon y Yaacov Agam.


  • La escuela en cuestión nada tiene que ver con el antiguo colegio que se encuentra a orillas del río Támesis, sino que comprende un grupo de artistas judíos entre los que figuran Lucian Freud, Frank Auerbach, Léon Kossoff y R. B. Kitaj, quienes desarrollaron arte figurativo siguiendo el ejemplo del pintor Francis Bacon.
    Este último no fue judío pero tuvo numerosos amigos y contactos que sí
    lo fueron; entre ellos el crítico de arte David Sylvester y Muriel
    Belcher, propietaria del pub
    Colony Room, al que Bacon asistía regularmente y donde ese pintor
    anglo-irlandés estableció por algunos años una estrecha relación con el
    nieto de Sigmund Freud. Acerca de la Escuela de Londres, véase Londres, British Council, From
    London: An exhibition of works by Francis Bacon, Lucian Freud, Leon
    Kossoff, Michael Andrews, Frank Auerbach and R B Kitaj, organised by the
    British Council in association with the Scottish National Gallery of
    Modern Art
    , 1995; véase también el extracto del catálogo disponible en Internet (accedido 20 de diciembre de 2013).


  • Ziva Amishai Maisels, Depiction and Interpretation: The Influence of the Holocaust on the Visual Arts, Oxford y Nueva York: Pergamon Press, 1993, figs. 286, 318-324, 338-339.


  • עָזִּי
    וְזִמְרָת יָהּ וַיְהִי־לִי לִישׁוּעָה זֶה אֵלִי וְאַנְוֵהוּ אֱלֹהֵי
    אָבִי וַאֲרֹמְמֶנְהוּ; en este pasaje, conocido como Cántico triunfal de
    Moisés y Miriam, la exégesis considera particularmente las nociones de glorificar y exaltar al Señor.


  • לֹא
    תַעֲשֶׂה־לְךָ פֶסֶל ׀ וְכָל־תְּמוּנָה אֲשֶׁר בַּשָּׁמַיִם ׀ מִמַּעַל
    וַאֲשֶׁר בָּאָרֶץ מִתַָּחַת וַאֲשֶׁר בַּמַּיִם ׀ מִתַּחַת לָאָרֶץ ("No
    te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el
    cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra." —Éxodo 20:4).


  • לֹא־תַעֲשֶׂה־לְךָ
    פֶסֶל כָּל־תְּמוּנָה אֲשֶׁר בַּשָּׁמַיִם מִמַּעַל וַאֲשֶׁר בָּאָרֶץ
    מִתָּחַת וַאֲשֶׁר בַּמַּיִם מִתַּחַת לָאָרֶץ ("No te harás ningún ídolo,
    ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la
    tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorarás ni los
    servirás; porque yo, el SEÑOR tu Dios" —Deuteronomio 5:8-9).


  • Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Cecil Roth,Art: Jewish Attitude to Art, Jewish Virtual Library, 2008 (accedido 20 de diciembre de2013).


  • Roth: Jewish Attitude to Art; y Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Roth: Jewish Attitude to Art; y Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Entre
    ellas particular rechazo produjeron las prácticas idolátricas de los
    griegos y los romanos. Roth: Jewish Attitude to Art; y Sherwin Miller
    Museum: Fine Art


  • Roth:
    Jewish Attitude to Art. Cecil Roth sostiene la existencia de ejemplares
    hebreos impresos se remonta al siglo XV y además subraya que los mismos
    tuvieron su apogeo particularmente en las hagadot realizadas a
    partir del siglo XVI; entre ellas, el autor destaca aquellas de Praga
    (1526), Mantua (1560 y 1568), Venecia (desde 1609 en adelante) y
    Ámsterdam (1695).


  • David Wachtel, A Treasured Legacy: A Concise History of the Jewish People, Sotheby's,
    3 de abril de 2013. Para ejemplos puntuales y paradigmáticos de los
    diferentes tipos de objetos litúrgicos comprendidos por el término
    "Judaica", considérese la mayoría de los artículos ilustrados por el Sherwin Miller Museum y el texto que los acompaña, que incluye el ya mencionado término (accedido 3 de enero de 2014).


  • Roth


  • Sherwin Miller Museum: Fine Art


  • Edward Rothstein, "Adding the Personal to the Purely Sacred", The New York Times, 25 de julio de 2010 (consultado 31 de mayo de 2015).


  • Rothstein, "Adding the Personal to the Purely Sacred", 2010.


  • Original en Biblioteca Palatina, Parma.


  • Joseph Gutmann, Hebrew Manuscript Painting, Londres, 1979, pp. 104-105.


  • Grabado
    en cobre. Amigo personal de Rembrandt, Menasseh es conocido por su
    exitosa petición de 1655 a Oliver Cromwell de que permitiese a los
    judíos volver a asentarse en Gran Bretaña.


  • En alemán, Judenstern
    significa "estrella judía". Se trata de una lámpara realizada en metal y
    con un recipiente para el aceite en forma de estrella, mas no
    necesariamente de seis puntas, y que en dichas comunidades era empleado
    durante el día de descanso y otras festividades. La tradicional Judenstern figura en varios óleos del pintor judeo-alemán Moritz Daniel Oppenheim (1800–1882).


  • Fotografía tomada en 1940, preservada en el Museo Etnográfico de Lviv.


  • Por ketubá se entiende al contrato matrimonial judío (Art of the Ketubah: Decorated Jewish Marriage Contracts).


  • Contract.


  • Obra reproducida en el semanario teutón Die Gartenlaube (trad. El Gazebo), 1867.


  • Durante
    años, Oppenheim realizó todo un ciclo dedicado a las festividades y
    ceremonias judías, el mismo fue publicado en 1882 como Bilder aus dem altjüdischen Familienleben.


  • Alphonse Lévy, Jewish Encyclopedia, Nueva York, 1906.


  • Aunque
    se trate en este caso de un trabajo sin fechar, Lévy representó la
    mayoría de sus escenas de género y corte costumbrista dedicadas a la
    vida tradicional de las comunidades judías rurales de Alsacia y Lorena
    entre 1876 y 1888; suponer que este trabajo haya sido realizado hacia
    1900 suena improbable, dado que para ese entonces Lévy se mostró
    particularmente interesado en la cultura judeo-argelina (Jewish Encyclopedia).


  • Para un análisis e interpretación de la obra, véase Nicolas Feuille, Sermon dans un oratoire israélite, L'histoire par l'image, Francia: Réunion des Musées Nationaux, accedido 1 de enero de 2014. Acerca del pintor, ver Jean Bernheim, Édouard Moyse ou la peinture israélite, Judaïsme d'Alsace et de Lorraine, A.S.I.J.A., accedido 1 de enero de 2014.


  • Inscripción
    en francés: "Exposition de oeuvres d'Alphonse Lévy au Salon de la
    Plume. 31 Rue Bonaparte. Du 25 janvier au 15 février 1897".


  • Edwards van Voolen, 50 Jewish Artists, Prestel: Múnich, 2011, p. 34


  • Memorial Tablet and Omer Calendar.


  • Behrman,
    pintor judío polaco, 1873-1943. Su óleo es preservado en el Instituto
    Histórico Judío de Varsovia (Żydowski Instytut Historyczny).


  • Ante el pedido de uno de sus estudiantes acerca de cómo se podrían resumir todos los contenidos de la Torá, recoge una hagadá, Hilel respondió: "No hagas a tu prójimo lo que quieres que te hagan a ti; todo lo demás es comentario".


  • Ziva Amishai Maisels, "Modern Jewish Art", en Jewish Virtual Library: Art, 2008-2013.


  • Maisels: "The
    definition of Jewish art in the modern period is complex. Formerly, it
    consisted of objects made for Jewish use, but now it is rarely linked to
    the Jewish community. Instead, Jewish artists are fully integrated into
    secular international art and make major contributions to avant-garde
    movements. Some bow to the pressures of conformity and try to
    assimilate, and even if they express themselves as Jews, they do so in
    non-traditional ways. For many of them, the interplay between secular
    and Jewish factors in their art is problematic. This has led scholars to
    debate whether all Jews who are artists produce Jewish art or only
    those who stress their Jewish identity
    " (Modern Jewish Art, 2008-2013).


  • Roth: "Whether
    there exists a form of art that can be described as "Jewish Art" has
    long been a matter for discussion. What is indisputable is that at every
    stage of their history the Jews and their ancestors of biblical times
    expressed themselves in various art forms which inevitably reflect
    contemporary styles and fashions and the environment in which they lived
    " (Jewish Attitude to Art).


  • Darmon: "it will [always] remain highly controversial to speak of some kind of national art—and this is true for Jews and non-Jews. [...] While
    there has been no controversy about Jewish ritual art and crafts, the
    controversial debate on the existence of a true Jewish Art will continue
    [for a long time]" (A Brief History of Jewish Art, 2008).


  • Avram Kampf, Jewish Experience in the Art of the Twentieth Century, South Hadley: Bergin y Garvey, 1984.


  • Traducción libre de diversas consideraciones descriptivas y críticas en inglés acerca del libro de Kampf (Chagall to Kitaj; consultado 17 de enero de 2014).


  • Kampf, Jewish Experience in the Art of the Twentieth Century, 1984, p. 7: "The work of art does not fit into any of the conceptual categories that the rational mind constructs. It explodes them." (Google Books)


  • Esta
    pintura pertenece al siglo XIX, período en el que Oppenheim y otros
    artistas hebreos, tales como Isidor Kaufmann, Maurycy Gottlieb, Isaac
    Ilyich Levitan y Mark Antokolski, se incorporaban a la escena artística
    europea (Jerusalén, Museo de Israel, Making an Entrance: Jewish Artists in 19th-Century Europe, 2014; consultado 31 de mayo de 2015).


  • The University of Chicago Chronicle, Vol. 21, № 2, 4 de octubre de 2001: October Highlights; consultado 1 de noviembre de 2014.


  • El nombre Bezalel (בצלאל) significa en hebreo literalmente "A la sombra de Dios".


  • En Bezalel,
    la renovación del arte hebreo no se centró solo en la realización de
    objetos judaicos en estilo modernista sino que también en el desarrollo
    de obras de corte orientalista. Véase, por ejemplo, la naturaleza de los trabajos producidos en clase de arte conducida por Abel Pann en Jerusalén en 1912.


  • Modigliani en la colección permanente del Museo de Israel


  • Jeremías 31:4


  • עֹוד אֶבְנֵךְ וְנִבְנֵית בְּתוּלַת יִשְׂרָאֵל


  • וְנָתַתִּי בְצִיֹּון תְּשׁוּעָה לְיִשְׂרָאֵל תִּפְאַרְתִּי


  • Isaías 46:13


  • Yona Fischer, I capolabori del Museo di Israele, p. 54.


  • Nueva York, Pierpont Morgan Library, MS. M638


  • Conocido en alemán como "Nachtragsmaler I".


  • Título original de la obra: "Ritratto di donna ebrea con gli attributi di Giaele" (Laura Pagnotta, Bartolomeo Veneto: l'opera completa, Florencia: Centro Di, 1997).


  • Grabado pintado a mano, 52 x 74,9 cm., proviene de Jervsalem et suburbia eius (Colección Kyram).


  • Leusden fue un eminente hebraista holandés y teólogo calvinista (1624-1699). Imagen proveniente de la Jewish Encyclopedia, Nueva York, 1901-6: Purim.


  • Jorge Glusberg, Obras maestras del Museo Nacional de Bellas Artes,
    Buenos Aires: MNBA, 1996, p. 38. Fuente de inspiración: "Escribió
    Mardoqueo [...] y envió cartas a todos los judíos que estaban en todas
    las provincias del rey Asuero, cercanos y distantes, ordenándoles que
    celebraran el día decimocuarto del mes de Adar, y el decimoquinto del
    mismo mes, de cada año, como días en que los judíos estuvieron en paz
    con sus enemigos, y como el mes en que la tristeza se trocó en alegría, y
    el luto en festividad; que los convirtieran en días de banquete y de
    gozo, en día de enviar regalos cada uno a su vecino, y dádivas a los
    pobres" (Ester 9:20-22). La obra es alternativamente conocida como « Ester y Mardoqueo escribiendo la primera carta del Purim.
    Colección Hirsch, Argentina; óleo preservado y exhibido en el Museo
    Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires. Donación de Mario Hirsch
    (Glusberg, Obras maestras del Museo Nacional de Bellas Artes, p.
    38). La información provista por el MNBA indica que Aert de Gelder trató
    en diversas ocasiones la historia de Ester, siendo ella popular en
    Holanda durante el siglo XVII, dado que el pueblo holandés parangonaba
    en ese entonces su propia lucha contra el yugo español con aquella que
    los judíos de la Antigüedad libraban contra sus enemigos. El Libro de Ester
    narra cómo una joven judía intercedió ante el rey persa Asuero (Jerjes)
    a fin de evitar la masacre de su pueblo, decreatada por Aman, quien era
    enemigo de los judíos. La masacre estaba prevista para un día "tirado a
    suertes". Mas la intervención de Ester contribuyó al triunfo de los
    judíos y a partir de ello se estableció la fiesta de Purim, nombre que deriva del persa p[u]r [Libro de Ester: "fue hechada Pur, esto es, la suerte"; Ester 3:7]
    y que significa "echar suertes". El tema era considerado ejemplificador
    y a su vez celebratorio del triunfo holandés respecto a su enemigo de
    entonces, España (Á.M. Navarro y A. Lo Russo; Texto obra MNBA 8643,
    consultado y adaptado 5 de agosto de 2014). Sin dar referencia ninguna,
    el sitio del MNBA determina que "Purim" es un "nombre que se deriva del
    sánscrito par o del persa por" (Obra MNBA 8643, consultado 5 de agosto de 2014); pero ello no es del todo exacto: Purim es antetodo un término del idioma hebreo, cuyo singular es Pur (פור), y que en dicha lengua, tanto la histórica como la moderna, es identificado con ha-goral, vocablo que es entendido en este caso como "la suerte" (פורים); el término es empleado en hebreo desde el siglo V a.E.C.; siendo muy posible que el término hebreo provenga a su vez del persa Pur (Agencia Judía: Purim); Ernest Klein sugiere que el término Purim proviene del acadio puru y este a su vez del sumerio bur (A Comprehensive Etymological Dictionary of the English Language, Ámsterdam: Elsevier Scientific Publishing Co., 1971; Douglas Harper, "Purim", Online Etymology Dictionary, 2001-2014). Tanto el Webster's Revised Unabridged Dictionary como el Chambers's Twentieth Century Dictionary indican que la etimología de Purim es hebrea (Fine Dictionary: Purim).
    Con todo, ninguna de las fuentes consultadas sugiere un posible origen
    sánscrito para el término en cuestión. Consulta realizada 5 de agosto de
    2014.


  • Siendo identificados a partir de la cronología de los reyes de Persia, y a través de Jerjes I en particular, Ester y Mardoqueo pertenecen al siglo V a.E.C.; "Ahasuerus", Jewish Encyclopedia, Nueva York, 1906; Robert J. Littman, "The Religious Policy of Xerxes and the Book of Esther", The Jewish Quarterly Review, 65/3, enero de 1975, pp. 145-148; Simón Dubnow, Historia Judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, capítulo XIV; "Ahasuerus", Chabad, accedido 11 de agosto de 2014.


  • El triángulo empleado por Goya tiene connotaciones tanto judías como cristianas, sugiriendo el componente divino de la Estrella de David así como también la noción de Santísima Trinidad,


  • Alexis Merle du Bourg, Noces juives au Maroc, L'histoire par l'image, Francia: Réunion des Musées Nationaux, accedido 1 de enereo de 2014.


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