jueves, 22 de octubre de 2015

Calendario Judio

Calendario Judio




Calendario Judío

EnciCato





Días






Desde tiempos muy antiguos hasta nuestros días,
los Israelitas han calculado el día (yôm)
de un atardecer hasta el próximo atardecer, o mejor dicho desde el atardecer
hasta la aparición de las tres estrellas que marcan el inicio del nuevo día
[Cf. Lev. 23,32; V.A. II Esdras (Nehemías)
4,21; etc.] Antes del Exilio a Babilonia el tiempo entre el amanecer y el
atardecer se dividía en "la mañana", "medio día", y "la noche" (Sal. 54,18;
Hebreos 55,17) pero durante la estancia en Babilonia los Hebreos adoptaron la
división en doce horas (Cf. Juan 11,9), cuya duración variaba dependiendo de
la duración del día. En promedio, la primera hora correspondía a las 6 a.m.;
la tercera hora a las 9 a.m.; el final de la sexta al medio día; mientras que
para a la onceava el día estaba próximo a terminar. Antes de la división del
día en horas, se tenía la de la noche en tres vigilias: la primera hasta la
media noche; la segunda o vigilia intermedia hasta las 3 a.m.; y la tercera o
vigilia matutina hasta las 6 a.m.


Semanas



Siete días consecutivos
forman la semana, o el segundo elemento del calendario Judío. Como en nuestro
calendario eclesiástico, los días de la semana Judía están numerados, no son
llamados por nombre. Son llamados el primer día, el segundo día, el tercer
día, así hasta llegar al séptimo, de los cuales el último es llamado "Sábado"
(shábbath) un nombre igualmente usado para
designar la semana en sí misma. El sexto día, nuestro Viernes, También se le
conoce en el Nuevo Testamento, en los escritos de Flavio
Josefo
, y en los escritos Rabínicos como "la víspera del Sábado", o
como "el día de la preparación", la paraskeué,
un término aun utilizado por la Iglesia Latina en relación con el Viernes
Santo (Cf. Marcos 15,42; Flavio Josefo,
Antigüedades de los Judíos, XVI, vi, 2;
Talmud de Jerusalén, Tratado
Pesahîm
, cap.
iv
, I).



Meses




El tercer y más importante elemento en el
arreglo Judío del tiempo es el mes. Los dos términos Hebreos para denominar al
mes son yéráh, y
hodésh
, cuyo significado primitivo, "luna", "luna nueva", apunta a
la dependencia del mes Judío de las fases de la luna. De hecho, los meses
Hebreos siempre han sido lunares, y se extienden desde una luna nueva hasta la
siguiente. El inicio del mes con la aparición de la luna nueva era—y aun lo
es—de una gran importancia práctica entre los hebreos, en cuanto que el
primero de cada mes se consideraba el Día de la Luna Nueva, y ciertas
festividades se fijaban para el 10mo, 14to, u otros días
del mes. La aparición más temprana de la luna nueva era verificada por
observación directa, y perentoriamente establecida por una comisión del
Sanedrín, y luego se hacia del conocimiento al resto de los Judíos, primero
por medio de señales de fuego, y luego a través de mensajeros especiales. En
nuestros días, y por muchos siglos, está forma primitiva de fijar el inicio
del mes ha dado paso a un cálculo sistemático de su duración, y ahora el
calendario Judío está construido en base a una media lunar de 29 días, 12
horas, 44 min., y 30 seg. Además de ser indicados por medio de números, el
primer mes, el Segundo mes, etc., a los meses Hebreos se les ha designado a
través de la historia Judía por dos conjuntos de nombres. Del conjunto
antiguo—probablemente remontándose a los tiempos Cananeos—solo cuatro nombres
han sobrevivido en la Biblia Hebrea. Estos son: 'Abhîbh
(V.A. Ex. 13,4, 23,15; Deut.
16,1), conocido como el primer mes; Zíw (I
Reyes 6,1), llamado el segundo mes; 'Ethanîm
(I Reyes 8,2), llamado el séptimo mes; y Bûl
(I Reyes 6,38), conocido como el octavo mes. El conjunto más reciente de
nombres, ciertamente de origen Babilónico, empezó a ser utilizado después del
Exilio. De estos doce nombres encontrados ahora en el calendario Judío solo
siete se encuentran en el texto Hebreo, pero todos los doce aparecen como las
divisiones principales del

Megillath
Ta'anith

(Rollo del Ayuno), el cual en su forma original se ubica en una época anterior
a la era cristiana. Estos son los doce nombres:



Nîsan

(Nehemías 2,1; Ester 3,7)




'Iyyar
(no se encuentra en la escritura)





Sîwan

(Ester 8,9; Baruc 1,8)





Támmûz

(Cf. V.A. Ezequiel 8,14)




'Abh
(no se encuentra en la escritura)




'Elûl
(Nehemías 6,15; I Macabeos
14,27)





Tíshrî

(no se encuentra en la escritura)





Márhéshwan
,
o simplemente Héshwan (no se encuentra en
la escritura)





Kíslew

(Zacarías 7,1; Nehemías 1,1)





Tebeth

(Ester 2,16)





Shebhat

(Zacarías 1,7, I Macabeos 16,14)




'Adar
(Esdras 6,15; Ester 8,12)




Años




Los doce meses nombrados de esta manera
constituían el año ordinario (shanah), o el
siguiente elemento más importante del calendario Judío. Como eran meses
lunares formaron un año promedio de 354 días, en consecuencia, un año más
corto que el año solar en diez u once días. Esta diferencia, como puede verse
fácilmente, hubiera desordenado completamente a través del tiempo, los meses
en relación con las épocas del año; así el primer mes, o
Nîsan
, (correspondiente a finales de Marzo o inicios de Abril),
en medio del cual las primeras espigas de cebada maduras debían ser
presentadas a Yahvé en relación con la fiesta pascual (Ex. 12,1
ss., 13,3 ss; Lev. 23,
10-12) hubiera coincidido con la parte media del invierno; y se hubiera
interferido con algunas otras fiestas dependiendo igualmente de los productos
de la temporada. De aquí que rápidamente se concluyó—no se puede precisar que
tan rápido—que la diferencia entre el año lunar y el año solar debía ser
igualado mediante la intercalación de un mes. El año en el cual se debía
realizar la intercalación se determinó, por un tiempo, mediante una decisión
autoritaria del Sanedrín, y a la postre fue fijada en forma permanente
mediante el cálculo astronómico. En un ciclo de diecinueve años, el tercero,
sexto, octavo, undécimo, decimocuarto, decimoséptimo, y decimonoveno son años
bisiestos con un promedio de 384 días de duración, mediante la adición de un
mes posterior al duodécimo ('Adar),
usualmente llamado We-'Adar
(Segundo Adar) Es evidente, por lo tanto, que el
año Judío ha sido por mucho tiempo, y aun lo es, un año
luni
-solar. El año Hebreo descrito de esta manera está constituido en
armonía con los requerimientos rituales, de aquí que sea llamado el sagrado
año Judío. Junto con él los judíos han tenido desde tiempos inmemorables lo
que se puede llamar un año común o año civil iniciando en el mes de
Tíshrî (generalmente correspondiente a
parte de Septiembre y parte de Octubre), en o inmediatamente después de la
luna nueva siguiente al equinoccio de otoño. El inicio del año civil Hebreo
prácticamente coincide con el tiempo de la siembra en Palestina, mientras que
el inicio del año sagrado corresponde a la época de la cosecha en aquel mismo
país.


Épocas




Aún nos queda por considerar las épocas (o
eras), o el último elemento del calendario Judío. Como bien se espera en
relación con un pueblo cuya historia ha sido de luces y sombras, los hebreos
han adoptado varios puntos en el tiempo a partir de los cuales calcular la
sucesión de los años. Sus principales épocas antiguas han sido:



  • aquella fechada a partir de la liberación de
    Egipto;




  • la era de los reyes, o el cálculo del tiempo
    desde la ascensión de los reyes Judíos al trono;





  • la época Seléucida,
    introducida después del Exilio a Babilonia, iniciando en  312
    A.C., y usada probablemente por los judíos hasta
    el siglo XII.





Por siglos han empleado su método actual de
conteo mediante anno mundi (A.M.)
(Ver la tabla inferior para el arreglo anual de las festividades principales.)




De acuerdo al cálculo actual judío el calendario
se remonta hasta la Creación del Mundo, la cual se considera que tuvo lugar
3760 años y 3 meses antes del inicio de la Era Cristiana.

Para encontrar el número del
año hebreo, iniciando en el otoño de cualquier año de nuestra era común,
tenemos que agregar 3761 al número de año de nuestra época. Así que el año
Judío que inicia en Septiembre, 1908, es el 5669 A.M.





EL CALENDARIO JUDÍO

Mes
Hebreo

Año
Santo

Año
Civil

Año
Ordinario

Año
Bisiesto

Durante el s.
XX

El primero del mes ocurre durante

Festividades
Principales


Nîsan

1

7

30 (días)

30

Marzo 13-

Abril 11

1. Luna Nueva

14. Muerte del cordero pascual


15-21. Fiesta
Pascual

(Ofrecimiento de las primicias de la cebada)

'Iyyar

2

8

29

29

Abril 12-

May 11

1. Luna Nueva

14. Segunda Pascua


Sîwan

3

9

30

30

Mayo 11-

Junio 9

1. Luna Nueva

6. Pentecostés (Primicias de la cosecha del trigo)


Támmûz

4

10

29

29

Junio 10-

Julio 9

1. Luna Nueva

7. Ayuno. Toma de Jerusalén por Tito

'Abh

5

11

30

30

Julio 9-

Julio. 7

1. Luna Nueva

7. Ayuno. Destrucción del Templo

'Elûl

6

12

29

29

Agosto 8-

Septiembre 6

1. Luna Nueva


Tíshrî

7

1

30

30

Septiembre 6-


Octubre 5

1-2. Fiesta
del Año Nuevo

10. Día de la Expiación

15-21. Fiesta de los Tabernáculos. (Primicias del vino y el aceite)


Márhéshwan



(Héshwan)

8

2

29+

29+

Octubre 6-

Noviembre 4

1. Luna Nueva


Kíslew

9

3

30-

30-

Noviembre 4-

Diciembre 3

1. Luna Nueva

25. Fiesta de la Dedicación del Templo


Tebheth

10

4

29

29

Diciembre 4-


Enero 2

1. Luna Nueva

7. Ayuno. Sitio de Jerusalén


Shebbat

11

5

30

30

Enero 2-

Enero 31

1. Luna Nueva

'Âdar

12

6

29

29

Febrero 1-

Marzo 2

1. Luna Nueva

14, 15. Fiesta de
Purim

[We-'Âdar]

(Inter-calado)

(Inter-
calado)

(...)

(29)

Marzo 3-

Marzo 13

1. Luna Nueva

14, 15. Fiesta de
Purim


 


 


 

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354

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384


 


 



FRANCIS E. GIGOT

Trascrito por Rick McCarty


Traducido por Félix Carrera Franco











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